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En una pieza decorativa, un milímetro de más o de menos no importa. Pero cuando dos piezas tienen que encajar, articular o atornillarse, todo se juega en fracciones de milímetro. Las tolerancias en impresión 3D son la diferencia entre una pieza que calza a la primera y una que no entra o queda floja. Acá te contamos cómo las manejamos para que tu pieza funcione, no solo se vea bien.
Qué son las tolerancias en impresión 3D
La tolerancia es el espacio (holgura) que dejas entre dos piezas para que encajen. En impresión 3D FDM el material se deposita fundido y se enfría, así que las medidas reales pueden variar un poco respecto al diseño. Si dibujas dos piezas exactamente del mismo tamaño, no van a encajar: hay que dejar una holgura pensada.
El número de referencia es 0,2 mm de holgura: con una impresora bien calibrada y buen filamento, es la tolerancia que permite que dos piezas acoplen o articulen sin quedar ni apretadas ni sueltas. Para ajustes más finos se puede bajar, pero entra en un terreno donde el detalle importa mucho y conviene probar.
Tolerancias en impresión 3D: los números que usamos
Estos son criterios de diseño que aplicamos para que las piezas funcionen de verdad:
- Holgura entre piezas que encajan: 0,2 mm como punto de partida; más ajustado solo cuando el caso lo pide.
- Agujeros para tornillos: dejamos una pequeña holgura para que el tornillo entre sin forzar la pieza.
- Agujeros horizontales: se diseñan en forma de lágrima para que no salgan ovalados y el tornillo entre derecho.
- Paredes: al menos el doble del diámetro de la boquilla (cerca de 0,8 mm), porque las paredes muy finas el laminador las ignora o quedan con huecos.
- Roscas: imprimir la rosca tiene sentido desde tamaños tipo M8; si la pieza se desarma seguido, conviene un inserto metálico en vez de rosca impresa.
Por qué esto te conviene
Cuando una pieza ensambla con otra (un repuesto, una carcasa de dos mitades, una tapa con bisagra, un encaje a presión), la tolerancia mal puesta arruina todo: la pieza se imprime perfecta pero no sirve. Diseñar con la holgura correcta desde el principio evita reimpresiones, ahorra tiempo y plata, y hace que la pieza cumpla su función.
Esa es la diferencia entre imprimir un archivo y diseñar pensando en cómo se va a usar la pieza. Si nos traes la idea, ajustamos las tolerancias por ti según para qué es.
Piezas que de verdad encajan
Si necesitas que dos piezas calcen, que un repuesto entre en su lugar o que un mecanismo funcione, lo diseñamos y ajustamos para que salga bien a la primera. Si quieres ver el detalle técnico de cómo se mide, puedes revisar el concepto de tolerancia de fabricación.
Cuéntanos qué piezas tienen que encajar y lo diseñamos para que calce. Cotiza con nosotros.
